“Era revolucionario y futurístico”, dijo Gingl. Una publicación escribió: “No es un auto, no es un camión, ni tampoco una camioneta familiar”. Y como lo apuntó un crítico sorprendido: “El Torrero va en contra de los tradicionales autos de lujo”.
A los ingenieros y diseñadores de Magna que estuvieron detrás del Torrero se les encargó crear “el más moderno vehículo de alto rendimiento, un nuevo tipo de auto con capacidades sobresalientes” en un periodo de dos años a fines de los años 80.
Los archivos de la compañía revelan los detalles de la abrumadora tarea: El Torrero (identificado con el código CMC-44 por su capacidad de vehículo 4x4) debe tener “la fuerza, el alma y la resistencia para enfrentar el demandante entorno del noroeste norteamericano, el legendario ‘Big Country’ de las planicies rocallosas y las grandes cumbres donde solo los más fuertes sobreviven”.
El Torrero se dio a conocer como una demostración de las más avanzadas e innovadoras tecnologías de Magna, desde su motor V8 de 8.1 litros y 532 hp, asientos delanteros giratorios, hasta un arreglo completo de funciones electrónicas, incluido un reproductor de video.